jueves, 4 de abril de 2013

El ejército de Corea del Norte tiene prohibido abrir fuego primero

Mujeres militares norcoreanas en defensa de su patria

Por Actualidad. com



Kim Jong-un dio órdenes secretas a sus tropas en la frontera sur de no abrir fuego primero, a fin de no ofrecer pretexto a Corea del Sur y Estados Unidos para lanzar un ataque de represalia.

"El gran líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, ha dado una orden secreta a las tropas que están en primera línea de que bajo ninguna circunstancia sean las primeras en abrir fuego, para no dar a Corea del Sur y EE.UU. una excusa para asestar un golpe de respuesta", informó un canal televisivo de la ciudad china de Shanghái.
Antes se había informado de que el líder norcoreano había realizado una serie de visitas a las tropas que se encuentran en la frontera con el Sur.
Por su parte, la presidenta surcoreana, Park Geun-hye señaló que para su país es importante lograr el cese de provocaciones de Corea del Norte a través de la contención diplomática y militar.

"Pese a que deberíamos lanzar un ataque de respuesta a las provocaciones de Corea del Norte, es de igual importancia para nosotros, mediante duros pasos diplomáticos y disuasión militar, lograr que [el Norte] se abstenga de lanzar provocaciones", dijo la presidenta e hija del ex dictador surcoreano -el general Park Chung Hee-, citada por la agencia rusa Interfax.

La presidenta hizo hincapié en que la respuesta a los actos de provocación de Corea del Norte será dura y se asestará "por medios militares sin ningún tipo de razonamientos políticos".

Como medida de presión sobre Corea del Norte, EE.UU. había estacionado frente a la costa surcoreana el destructor Fitzgerald, dotado de sistema antiaéreo y antimisiles Aegis. Al cabo de poco tiempo a la misma zona fue enviado otro destructor antimisiles estadounidense, el McCain.
Según un portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, los Estados Unidos no notan ningún cambio en las acciones de las tropas norcoreanas a pesar del recrudecimiento de la retórica belicosa oficial de Pyongyang. "Pese a la dura retórica que escuchamos de Pyongyang, no vemos cambios en la actuación de las fuerzas armadas de Corea del Norte, tales como la movilización a gran escala o el despliegue de fuerzas", dijo.

El 30 de marzo del año en curso Pyongyang anunció su salida del acuerdo de armisticio de 1953 con Corea del Sur y Estados Unidos y el regreso al "estado de guerra". Acto seguido Corea del Norte comunicó que había "reiniciado todas las operaciones en las instalaciones nucleares de Yongbyon, incluyendo las de la planta de enriquecimiento de uranio".


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/90633-corea-norte-provocaciones-no-abrir-fuego

Esto es Corea del Sur y así tratan a los comunistas




Andrés Alberto Ambrosio Orpi
Brutal represión anticomunista en Corea del sur: Asesinan a manifestantes



No es Cuba.En Corea del Sur, trabajadores y estudiantes comunistas que se manifiestan pacíficamente con sentadas y otros actos no violentos, son apaleados hasta la muerte por la policía política terrorista del democrático régimen capitalista, neoliberal y fascista SurCoreano.Los mercenarios psicópatas proestadounidenses, arrojan ladrillos contra la cabeza de los indefensos detenidos, les pegan con sus escudos, etc. En la democrática y liberal Corea del Sur, a los jueces los designa el Presidente de Gobierno que es además el Jefe de las Fuerzas Armadas.
 
Not Cuba. In South Korea, workers and communist students who demonstrate peacefully with sit-ins and other nonviolent acts are beaten to death by police regime terrorist policy of democratic capitalist, neoliberal and pro-US fascist psychopaths SurCoreano.Los mercenaries, throw bricks at the head of the defenseless prisoners, beat them with their shields, etc.. In liberal democratic South Korea, judges are appointed by the President of the Government who is also the Head of the Armed Forces.

 

miércoles, 3 de abril de 2013

Reino Unido no le concede visa a Director de Voz


Carlos Lozano Guillén impedido de ir al Reino Unido


Por: Oficina de Prensa Marcha Patriótica

Sin ninguna explicación el gobierno del Reino Unido no le concedió visa al Director de VOZ y vocero de Marcha Patriótica, Carlos A. Lozano Guillén.
El dirigente comunista iba a cumplir una visita a Londres, entre el 9 y el 11 de abril del presente año, invitado por diputados laboristas y de otros partidos, organizaciones sindicales y Justice for Colombia.

El periodista y dirigente político viajó el 2 de abril, en horas de la tarde, a París, Francia, de donde se dirigió a Pau en Los Pirineos, a participar como conferencista en el Festival CulturaAmérica, que reúne a numerosos invitados de varios países latinoamericanos. Al buscar su pasaporte en la Embajada Británica, fue notificado que aún no había sido autorizada la visa por la cancillería, que podía viajar y regresar a Bogotá unos días después y si obtenía el visado podría volver a Europa para la visita a Londres. "Como para Ripley", dijo Lozano. Me da la impresión que "es una maniobra para argumentar ante las eventuales protestas de los diputados y sindicalistas británicos que la visa está en trámite y no ha sido negada". Sin embargo, equivale a una negativa pues el viaje estaba prevista entre el 9 y el 12 de abril y ya no podrá hacerse. Las reuniones se realizarán en la capital de Francia y no en Londres como estaba previsto.

Carlos Lozano declaró desde Francia, "que el gobierno de Reino Unido entrega aportes a las Fuerzas Militares para propiciar la guerra, pero le niega el ingreso a Londres a un periodista crítico del Gobierno y dirigente político de la izquierda, para promover la paz. Es la democracia a la medida de ellos". En Londres hubo protestas de diputados y sindicalistas por este atropello contra una personalidad política colombiana, dedicada a buscar la paz interna", dijo uno de ellos.

lunes, 1 de abril de 2013

Las dos Coreas (parte I) y (parte II)




Tomado de Cubadebate

Parte I

La nación coreana, con su peculiar cultura que la diferencia de sus vecinos chinos y japoneses, existe desde hace tres mil años. Son características típicas de las sociedades de esa región asiática, incluidas la china, la vietnamita y otras. Nada parecido se observa en las culturas occidentales, algunas con menos de 250 años.

Los japoneses habían arrebatado a China en la guerra de 1894 el control que ejercía sobre la dinastía coreana y convirtieron su territorio en una colonia de Japón. Por acuerdo entre Estados Unidos y las autoridades coreanas, el protestantismo fue introducido en ese país en el año 1892. Por otro lado, el catolicismo había penetrado igualmente en ese siglo a través de las misiones. Se calcula que actualmente en Corea del Sur alrededor del 25 por ciento de la población es cristiana y una cifra similar es budista. La filosofía de Confucio ejerció gran influencia en el espíritu de los coreanos, que no se caracterizan por las prácticas fanáticas de la religión.

Dos importantes figuras ocuparon los primeros planos de la vida política de esa nación en el siglo XX. Syngman Rhee, que nace en marzo de 1875, y Kim Il Sung 37 años después, en abril de 1912. Ambas personalidades, de distinto origen social, se enfrentaron a partir de circunstancias históricas ajenas a ellos.

Los cristianos se oponían al sistema colonial japonés, entre ellos Syngman Rhee, que era practicante activo del protestantismo. Corea cambió de status: Japón anexó su territorio en 1910. Años más tarde, en 1919, Rhee fue nombrado Presidente del Gobierno Provisional en el exilio, con sede en Shanghai, China. Nunca empleó las armas contra los invasores. La Liga de las Naciones, en Ginebra, no le prestó atención.

El imperio japonés fue brutalmente represivo con la población de Corea. Los patriotas resistieron con las armas la política colonialista de Japón y lograron liberar una pequeña zona en los terrenos montañosos del Norte, durante los últimos años de la década de 1890.

Kim Il Sung, nacido en las proximidades de Pyongyang, a los 18 años se incorporó a las guerrillas comunistas coreanas que luchaban contra los japoneses. En su activa vida revolucionaria alcanzó la jefatura política y militar de los combatientes antijaponeses del Norte de Corea, cuando sólo tenía 33 años de edad.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos decidió el destino de Corea en la posguerra. Entró en la contienda cuando fue atacado por una criatura suya, el Imperio del Sol Naciente, cuyas herméticas puertas feudales abrió el Comodoro Perry en la primera mitad del siglo XIX apuntando con sus cañones al extraño país asiático que se negaba a comerciar con Norteamérica.

El aventajado discípulo se convirtió más tarde en un poderoso rival, como ya expliqué en otra ocasión. Japón golpeó sucesivamente décadas más tarde a China y Rusia, apoderándose adicionalmente de Corea. No obstante fue astuto aliado de los vencedores en la Primera Guerra Mundial a costa de China. Acumuló fuerzas y, convertido en una versión asiática del nazifascismo, intentó ocupar el territorio de China en 1937 y atacó a Estados Unidos en diciembre de 1941; llevó la guerra al Sudeste Asiático y a Oceanía.

Los dominios coloniales de Gran Bretaña, Francia, Holanda y Portugal en la región estaban condenados a desaparecer y Estados Unidos surgía como la potencia más poderosa del planeta, resistida sólo por la Unión Soviética, entonces destruida por la Segunda Guerra Mundial y las cuantiosas pérdidas materiales y humanas que le ocasionó el ataque nazi. La Revolución china estaba por concluir en 1945 cuando la matanza mundial cesó. El combate unitario antijaponés ocupaba entonces sus energías. Mao, Ho Chi Minh, Gandhi, Sukarno y otros líderes prosiguieron después su lucha contra la restauración del viejo orden mundial que era ya insostenible.

Truman lanzó contra dos ciudades civiles japonesas la bomba atómica, arma nueva terriblemente destructiva de cuya existencia, como se ha explicado, no había informado al aliado soviético, el país que más contribuyó a la destrucción del fascismo. Nada justificaba el genocidio cometido, ni siquiera el hecho de que la tenaz resistencia japonesa había costado la vida a casi 15 mil soldados norteamericanos en la isla japonesa de Okinawa. Ya Japón estaba derrotado y tal arma, lanzada contra un objetivo militar, habría tenido más tarde o más temprano el mismo efecto desmoralizador en el militarismo japonés sin nuevas bajas para los soldados de Estados Unidos. Fue un acto incalificable de terror.

Los soldados soviéticos avanzaban sobre Manchuria y el Norte de Corea, tal como lo habían prometido al cesar los combates en Europa. Los aliados habían definido previamente hasta qué punto llegaría cada fuerza. En la mitad de Corea estaría la línea divisoria, equidistante entre el río Yalu y el Sur de la península. El gobierno norteamericano negoció con los japoneses las normas que regirían la rendición de las tropas en su propio territorio. Japón sería ocupado por Estados Unidos. En Corea, anexada a Japón, permanecía una gran fuerza del poderoso ejército japonés. En el Sur del Paralelo 38, límite divisorio establecido, prevalecerían los intereses de Estados Unidos. Syngman Rhee, reincorporado a esa parte del territorio por el gobierno de Estados Unidos, fue el líder al que apoyó, con la cooperación abierta de los japoneses. Ganó así las reñidas elecciones de 1948. Los soldados del Ejército Soviético se habían retirado de Corea del Norte ese año.

El 25 de junio de 1950 estalló la guerra en el país. Todavía se discute quién realizó el primer disparo, si los combatientes del Norte o los soldados norteamericanos que montaban guardia junto a los soldados reclutados por Rhee. La discusión carece de sentido si se analiza desde el ángulo coreano. Los combatientes de Kim Il Sung lucharon contra los japoneses por la liberación de toda Corea. Sus fuerzas avanzaron incontenibles hasta las proximidades del extremo Sur, donde los yanquis se defendían con el apoyo masivo de sus aviones de ataque. Seúl y otras ciudades habían sido ocupadas. McArthur, jefe de las fuerzas norteamericanas del Pacífico, decidió ordenar un desembarco de la infantería de Marina por Incheon, en la retaguardia de las fuerzas del Norte, que estas no podían ya contrarrestar. Pyongyang cayó en manos de las fuerzas yanquis, precedidas por devastadores ataques aéreos. Ello impulsó la idea por parte del mando militar norteamericano en el Pacífico de ocupar toda Corea, ya que el Ejército de Liberación Popular de China, dirigido por Mao Zedong, había infligido una derrota aplastante a las fuerzas proyanquis de Chiang Kai-shek, abastecidas y apoyadas por Estados Unidos. Todo el territorio continental y marítimo de ese gran país había sido recuperado, con excepción de Taipei y algunas otras pequeñas islas próximas donde se refugiaron las fuerzas del Kuomintang, transportadas por naves de la Sexta Flota.

La historia de lo ocurrido entonces se conoce hoy bien. No olvidar que Boris Yeltsin entregó a Washington, entre otras cosas, los archivos de la Unión Soviética.

¿Qué hizo Estados Unidos cuando estalló el conflicto prácticamente inevitable bajo las premisas creadas en Corea? Presentó a la parte norte de ese país como agresora. El Consejo de Seguridad de la recién creada Organización de Naciones Unidas, promovida por las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, aprobó la resolución sin que uno de los cinco miembros pudiera vetarla. En esos precisos meses la URSS se había manifestado inconforme con la exclusión de China en el Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos reconocía a Chiang Kai-shek, con menos del 0,3 por ciento del territorio nacional y menos del 2 por ciento de la población, como miembro del Consejo de Seguridad con derecho al veto. Tal arbitrariedad condujo a la ausencia del delegado ruso, a consecuencia de lo cual se produjo el acuerdo de ese Consejo dando a la guerra el carácter de una acción militar de la ONU contra el presunto agresor: la República Popular de Corea. China, ajena por completo al conflicto, que afectaba su lucha inconclusa por la liberación total del país, vio cernirse la amenaza directa contra su propio territorio, lo cual era inaceptable para su seguridad. Según datos publicados, envió al primer ministro Zhou Enlai a Moscú, para expresar a Stalin su punto de vista sobre lo inadmisible que era la presencia de fuerzas de la ONU bajo el mando de Estados Unidos en las riberas del río Yalu, que delimita la frontera de Corea con China, y solicitarle la cooperación soviética. No existían entonces contradicciones profundas entre los dos gigantes socialistas.

El contragolpe chino se afirma que estaba planeado para el 13 de octubre y Mao lo pospuso para el 19, esperando la respuesta soviética. Era el máximo que podía dilatarlo.

Pienso concluir esta reflexión el próximo viernes. Es un tema complejo y trabajoso, que demanda especial cuidado y datos tan precisos como sea posible. Son hechos históricos que deben conocerse y recordarse.



Fidel Castro Ruz
Julio 22 de 2008
9 y 22 p.m.


Las dos Coreas (Parte II)

El líder cubano resalta el empuje con que el pueblo norcoreano se levantó de la devastación causada por la invasión norteamericana y de otros aliados, así como del impacto de la caída de la Unión Soviética y del campo socialista. También elogia la decisión y los motivos de ese país para suspender su programa de armas nucleares, y su esperanza de una reunificación paulatina y sin traumas Las dos Coreas (Parte I) Reflexiones anteriores del compañero Fidel

25 de Julio del 2008 1:41:12 CDT
El 19 de octubre de 1950 más de 400 mil combatientes voluntarios chinos, cumpliendo las instrucciones de Mao Zedong, cruzaron el Yalu y salieron al paso de las tropas de Estados Unidos que avanzaban hacia la frontera china. Las unidades norteamericanas, sorprendidas por la enérgica acción del país al que habían subestimado, se vieron obligadas a retroceder hasta las proximidades de la costa sur, bajo el empuje de las fuerzas combinadas de chinos y coreanos del Norte. Stalin, que era sumamente cauteloso, prestó una cooperación mucho menor que lo que esperaba Mao, aunque valiosa, mediante el envío de aviones MiG-15 con pilotos soviéticos, en un frente limitado de 98 kilómetros, que en la etapa inicial protegieron a las fuerzas de tierra en su intrépido avance. Pyongyang fue de nuevo recuperado y Seúl ocupado otra vez, desafiando el incesante ataque de la fuerza aérea de Estados Unidos, la más poderosa que ha existido nunca.

MacArthur estaba ansioso por atacar a China con el empleo de las armas atómicas. Demandó su uso tras la bochornosa derrota sufrida. El presidente Truman se vio obligado a sustituirlo del mando y nombrar al general Matthews Ridgway como jefe de las fuerzas de aire, mar y tierra de Estados Unidos en el teatro de operaciones. En la aventura imperialista de Corea participaron, junto a Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Grecia, Canadá, Turquía, Etiopía Sudáfrica, Filipinas, Australia, Nueva Zelanda, Tailandia y Colombia. Este país fue el único participante por América Latina, bajo el gobierno unitario del conservador Laureano Gómez, responsable de matanzas masivas de campesinos. Con ella, como se vio, participaron la Etiopía de Haile Selassie, donde todavía existía la esclavitud, y la Sudáfrica gobernada por los racistas blancos.

Hacía apenas cinco años que la matanza mundial iniciada en septiembre de 1939 había concluido, en agosto de 1945. Después de sangrientos combates en el territorio coreano, el Paralelo 38 volvió a ser el límite entre el Norte y el Sur. Se calcula que murieron en esa guerra cerca de dos millones de coreanos del Norte, entre medio millón o un millón de chinos y más de un millón de soldados aliados. Por parte de Estados Unidos perdieron la vida alrededor de 44 mil soldados; no pocos de ellos eran nacidos en Puerto Rico u otros países latinoamericanos, reclutados para participar en una guerra a la que los llevó la condición de inmigrantes pobres.

Japón obtuvo grandes ventajas de esa contienda; en un año, la manufactura creció un 50%, y en dos recuperó la producción alcanzada antes de la guerra. No cambió, sin embargo, la percepción de los genocidios cometidos por las tropas imperiales en China y Corea. Los gobiernos de Japón han rendido culto a los actos genocidas de sus soldados, que en China habían violado a decenas de miles de mujeres y asesinaron brutalmente a cientos de miles de personas, como ya se explicó en una reflexión.

Sumamente laboriosos y tenaces, los japoneses han convertido su país, desprovisto de petróleo y otras materias primas importantes, en la segunda potencia económica del mundo.

El PIB de Japón, medido en términos capitalistas —aunque los datos varían según las fuentes occidentales—, asciende hoy a más de 4,5 millones de millones de dólares, y sus reservas en divisas alcanzan más de un millón de millones. Es todavía el doble del PIB de China, 2,2 millones de millones, aunque esta posee un 50% más de reservas en moneda convertible que ese país. El PIB de Estados Unidos, 12,4 millones de millones, con 34,6 veces más territorio y 2,3 veces más población, es apenas tres veces mayor que el de Japón. Su gobierno es hoy uno de los principales aliados del imperialismo, cuando este se halla amenazado por la recesión económica y las armas sofisticadas de la superpotencia se esgrimen contra la seguridad de la especie humana.

Son lecciones imborrables de la historia.
La guerra, en cambio, afectó considerablemente a China. Truman dio órdenes a la VI Flota de impedir el desembarco de las fuerzas revolucionarias chinas que culminarían la liberación total del país con la recuperación del 0,3 por ciento de su territorio, que había sido ocupado por el resto de las fuerzas pro yanquis de Chiang Kai shek que hacia allí se fugaron.

Las relaciones chino-soviéticas se deterioraron después, tras la muerte de Stalin, en marzo de 1953. El movimiento revolucionario se dividió en casi todas partes. El llamamiento dramático de Ho Chi Minh dejó constancia del daño ocasionado, y el imperialismo, con su enorme aparato mediático, atizó el fuego del extremismo de los falsos teóricos revolucionarios, un tema en el que los órganos de inteligencia de Estados Unidos se convirtieron en expertos.
A Corea del Norte le había correspondido, en la arbitraria división, la parte más accidentada del país. Cada gramo de alimento tenía que obtenerlo a costa de sudor y sacrificio. De Pyongyang, la capital, no quedó piedra sobre piedra. Un elevado número de heridos y mutilados de guerra debían ser atendidos. Estaban bloqueados y sin recursos. La URSS y los demás Estados del campo socialista se reconstruían.

Cuando llegué el 7 de marzo de 1986 a la República Popular Democrática de Corea, casi 33 años después de la destrucción que dejó la guerra, era difícil creer lo que allí sucedió. Aquel pueblo heroico había construido infinidad de obras: grandes y pequeñas presas y canales para acumular agua, producir electricidad, abastecer ciudades y regar los campos; termoeléctricas, importantes industrias mecánicas y de otras ramas, muchas de ellas bajo tierra, enclavadas en las profundidades de las rocas a base de trabajo duro y metódico. Por falta de cobre y aluminio se vieron obligados a utilizar incluso hierro en líneas de transmisión devoradoras de energía eléctrica, que en parte procedía de la hulla. La capital y otras ciudades arrasadas fueron construidas metro a metro. Calculé millones de viviendas nuevas en áreas urbanas y rurales y decenas de miles de instalaciones de servicios de todo tipo. Infinitas horas de trabajo estaban convertidas en piedra, cemento, acero, madera, productos sintéticos y equipos. Las siembras que pude observar, dondequiera que fui, parecían jardines. Un pueblo bien vestido, organizado y entusiasta estaba en todas partes, recibiendo al visitante. Merecía la cooperación y la paz.

No hubo tema que no discutiera con mi ilustre anfitrión Kim Il Sung. No lo olvidaré.
Corea quedó dividida en dos partes por una línea imaginaria. El Sur vivió una experiencia distinta. Era la parte más poblada y sufrió menos destrucción en aquella guerra. La presencia de una enorme fuerza militar extranjera requería el suministro de productos locales manufacturados y otros, que iban desde la artesanía hasta las frutas y vegetales frescos, además de los servicios. Los gastos militares de los aliados eran enormes. Lo mismo ocurrió cuando Estados Unidos decidió mantener indefinidamente una gran fuerza militar. Las transnacionales de Occidente y de Japón invirtieron en los años de la Guerra Fría considerables sumas, extrayendo riquezas sin límites del sudor de los surcoreanos, un pueblo igualmente laborioso y abnegado como sus hermanos del Norte. Los grandes mercados del mundo estuvieron abiertos a sus productos. No estaban bloqueados. Hoy el país alcanza elevados niveles de tecnología y productividad. Ha sufrido las crisis económicas de Occidente, que dieron lugar a la adquisición de muchas empresas surcoreanas por las transnacionales. El carácter austero de su pueblo le ha permitido al Estado la acumulación de importantes reservas en divisas. Hoy soporta la depresión económica de Estados Unidos, en especial los elevados precios de combustibles y alimentos, y las presiones inflacionarias derivadas de ambos.
El PIB de Corea del Sur, 787 mil 600 millones de dólares, es igual al de Brasil (796 mil millones) y México (768 mil millones), ambos con abundantes recursos de hidrocarburos y poblaciones incomparablemente mayores. El imperialismo impuso a las mencionadas naciones su sistema. Dos quedaron rezagadas; la otra avanzó mucho más.

De Corea del Sur apenas emigran a Occidente; de México, lo hacen en masa hacia el actual territorio de Estados Unidos; de Brasil, Suramérica y Centroamérica, a todas partes, atraídos por la necesidad de empleo y la propaganda consumista. Ahora los retribuyen con normas rigurosas y despectivas.
La posición de principios sobre las armas nucleares suscrita por Cuba en el Movimiento de Países No Alineados, ratificada en la Conferencia Cumbre de La Habana en agosto de 2006, es conocida.

Saludé por primera vez al actual líder de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong Il, cuando arribé al aeropuerto de Pyongyang y él estaba discretamente situado a un lado de la alfombra roja cerca de su padre. Cuba mantiene con su gobierno excelentes relaciones.

Al desaparecer la URSS y el campo socialista, la República Popular Democrática de Corea perdió importantes mercados y fuentes de suministros de petróleo, materias primas y equipos. Al igual que para nosotros, las consecuencias fueron muy duras. El progreso alcanzado con grandes sacrificios se vio amenazado. A pesar de eso, mostraron la capacidad de producir el arma nuclear.

Cuando se produjo hace alrededor de un año el ensayo pertinente, le transmitimos al Gobierno de Corea del Norte nuestros puntos de vista sobre el daño que ello podía ocasionar a los países pobres del Tercer Mundo que libraban una lucha desigual y difícil contra los planes del imperialismo en una hora decisiva para el mundo. Tal vez no fuera necesario hacerlo. Kim Jong Il, llegado a ese punto, había decidido de antemano lo que debía hacer, tomando en cuenta los factores geográficos y estratégicos de la región.

Nos satisface la declaración de Corea del Norte sobre la disposición de suspender su programa de armas nucleares. Esto no tiene nada que ver con los crímenes y chantajes de Bush, que ahora se jacta de la declaración coreana como éxito de su política de genocidio. El gesto de Corea del Norte no era para el gobierno de Estados Unidos, ante el cual no cedió nunca, sino para China, país vecino y amigo, cuya seguridad y desarrollo es vital para los dos Estados.

A los países del Tercer Mundo les interesa la amistad y cooperación entre China y ambas partes de Corea, cuya unión no tiene que ser necesariamente una a costa de la otra, como ocurrió en Alemania, hoy aliada de Estados Unidos en la OTAN. Paso a paso, sin prisa pero sin tregua, como corresponde a su cultura y a su historia, seguirán tejiéndose los lazos que unirán a las dos Coreas. Con la del Sur desarrollamos progresivamente nuestros vínculos; con la del Norte han existido siempre y continuaremos fortaleciéndolos.

Fidel Castro Ruz
Julio 24 de 2008

Siete cosas que saber antes de la guerra en Corea



Por Alberto Buitre

1.- El agresor es Estados Unidos.- Desde el armisticio de las Coreas de 1953, Estados Unidos ha ocupado Corea del Sur y subyugado a su Gobierno a sus intereses, colocando lobbys militares y buques de guerra en la península. Se estima que desde entonces, Washington ordena un promedio de 200 vuelos sobre el territorio cada año, incluidos aviones bombarderos B-52 y submarinos nucleares.

2.- La guerra es Corea del Norte vs. EEUU.- Seúl es un país sometido a Washington desde el armisticio. Sus tropas serían las primeras en avanzar el ataque, y las primeras en morir. Esa es la política guerrerista “aliada”.

3.- Estados Unidos quiere apoderarse de Asia-Pacífico.- Ante la abdicación comunista de China para la aplicación de un modelo capitalista de Estado con estrategia imperialista, la única nación incómoda para EEUU en la región es Norcorea. Eliminarle sería para la Casa Blanca la oportunidad de cercar geopolíticamente a Pekín para competir cara a cara con su creciente economía que, según analistas, sería la primera en el mundo para el año 2018.

4.- Economía de guerra para rescatar al capitalismo.- Como sabemos, la crisis de sobre acumulación capitalista tiene en la guerra una de sus supuestas salidas. La industria militar se activa empleando mano de obra que yacía desempleada por las pérdidas de las empresas, con empleo se desatan los créditos para acelerar la capacidad de consumo, haciendo que los bancos vuelvan a funcionar. Estados Unidos sabe muy bien de esto. Sus crisis son inagotables y cíclicas cuyo costo se carga a su clase trabajadora o, como en este caso, a la humanidad entera.

5.- Fin o fortalecimiento del imperialismo.- Corea del Norte es una de las últimas paradas de los afanes imperialistas de Estados Unidos. Por su parte, Rusia, China, India o Brasil no son sus enemigos, sino sus adversarios económicos en cuya cúspide de competencia, siempre sabrán acordar la preservación del sistema. En cambio, la capacidad de disuasión política y militar de Norcorea contra EEUU es real. Esto supone que Washington se juega una de sus más importantes cartas bélicas en la Península coreana: si logra abatir a Pyongyang, no habrá país que lo detenga y su próximo objetivo será Irán, con la vida del planeta en riesgo inminente. Sin embargo, existe la posibilidad de que en la RPDC termine una era de dominio yanqui sobre el mundo.

6.- Permanente campaña anti comunista.-Tan añeja y absurda como la explotación esclavista que Estados Unidos sigue defendiendo hasta en su mismo territorio.

7.- ¿Qué detiene esta guerra? Está claro que Corea del Norte no se mueve del lugar donde ha persistido por 60 años. ¿Quién puede frenar a Estados Unidos? ¿La ONU? ¿El bloque Rusia-China-India-Brasil? ¿La Unión Europea? ¿El activismo de la humanidad por la paz? Una paz sin armas, pero sin la explotación irracional del dinero sobre a lo que a la humanidad y la naturaleza le pertenecen desde el principio del tiempo: la vida.

“La presencia de EEUU no es contra Corea del Norte, sino contra Rusia y China”



Publicado el 3/30/13 • en Contrainjerencia

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RT Actualidad – EE.UU. no busca una solución para que Corea del Norte cambie su actitud. Por el contrario, utiliza la mala imagen de Pyongyang para justificar su presencia militar en la región y así ejercer presión sobre Rusia y China.

Esta es la opinión de un investigador de la Academia de Ciencias de Rusia, Konstantín Asmólov, quien habló con RT sobre la actual situación en la península coreana tras las declaraciones de Pyongyang de que las relaciones con Seúl han entrado en una “fase de guerra”.”El envío de los bombarderos B2 tiene dos objetivos: uno es demostrar a Seúl el apoyo de Washington, el otro es demostrar que la inmediatez de reacción de Pyongyang es una mentira. Los norcoreanos tienen pocas opciones de respuesta”, afirmó Aslámov.

Según el experto, con acciones semejantes EE.UU. no instiga a Corea del Norte a cambiar, sino que esa imagen de sucursal del infierno es muy positiva para la parte estadounidense ya que si Pyongyang sigue con su retórica, justifica la presencia militar de Washington en el Oriente Lejano y el sudeste asiático.

“Pero esa presencia no está dirigida contra Corea del Norte, sino contra Rusia y China. El estado surcoreano está en una posición desesperada. Se encuentra en una situación donde cree que sus únicos aliados son el programa nuclear y el de misiles. Y EE.UU. lo utiliza persiguiendo sus objetivos”, agregó.
“Si Rusia, junto con Cuba, organizara ejercicios militares de la Armada rusa a la vista de Miami en los que practicara lanzamientos de misiles, la reacción de EE.UU. también sería drástica”, señaló Asmólov, haciendo referencia a las recientes maniobras conjuntas realizadas por Corea del Sur y Washington en la península coreana.
“Esperemos que la nueva presidenta de Corea del Sur sea capaz de ejercer presión sobre aquellos en su país que viven en la Guerra Fría y que no se diferencian de los norcoreanos en su fanatismo y visión miope, ya que sus declaraciones hablan sobre el restablecimiento de la confianza”, concluyó el investigador.

Muere el preso vasco Xabier López Peña en un hospital de París



El preso político vasco Xabier López Peña ha fallecido tras permanecer hospitalizado desde el 11 de marzo en París después sufrir un infarto y un posterior derrame cerebral, según han confirmado Herrira y Etxerat. A pesar de que ha muerto a las 1.00 de la pasada madrugada, a la familia no se le ha informado hasta las 13.00, cuando ha acudido a visitarle. El galdakaoztarra tenía 54 años y estaba encarcelado desde mayo de 2008.
NAIZ.INFO|BAIONA|2013/03/30|3 iruzkin
Danbada_lopez

Marcha en denuncia por la muerte de Xabier López en Gazte Danbada de Urduña. (Luis JAUREGIALTZO/ARGAZKI PRESS)
Xabier López Peña ha fallecido en el hospital Pitié-Salpêtriere de París, donde estaba ingresado desde el pasado 13 de marzo. Según ha informado Etxerat, a pesar de que el fallecimiento se ha producido a la 1.00 de la madrugada, sus familiares han tenido conocimiento de ello a las 13.00, cuando han acudido a visitarle.
El galdakaoztarra, que anteriormente ya había tenido problemas cardiovasculares, fue trasladado el pasado día 11 al hospital Corbeil-Essonne desde la prisión de Fleury, tras sufrir un infarto, pero la noticia no trascendió hasta el martes pasado. Dos días después fue trasladado al hospital Pitié-Salpêtriere, donde fue intervenido quirúrgicamente. Allí sufrió un derrame cerebral, lo que agravó su estado de salud y ha derivado en su fallecimiento.
A la espera de recabar más información y los informes médicos pertinentes, Etxerat ha denunciado el proceder «difícil de entender» que tanto desde la cárcel de Fleury como desde el hospital Pitié-Salpêtriere han mantenido hacia familiares y allegados del galdakaoztarra, «al silenciar en todo momento su estado, incluido su fallecimiento, y dificultar las visitas y el contacto con Xabier».
Por su parte, Herrira ha expresado su apoyo y sus condolencias a la familia de López Peña y a sus allegados.
Xabier López Peña era natural de Galdakao y tenía 54 años. Estaba en prisión desde mayo de 2008, cuando fue arrestado en un piso de Burdeos junto a Jon Salaberria, Igor Suberbiola y Ainhoa Ozaeta. Se le situó en la recta final de las conversaciones mantenidas por ETA y representantes del Gobierno español entre 2005 y 2007.
Tras la detención, al ser sacado y llevado a la vivienda para los registros, López Peña forcejeó con los policías y lanzó consignas contra «la situación de excepción», por la libertad de Euskal Herria y en favor de ETA. Esta imagen tuvo gran repercusión, al igual que la que le mostraba haciendo la señal de la victoria rodeado de agentes.
Segundo preso fallecido en marzo
Xabier López es el segundo preso vasco que fallece este mes. El pasado día 14, el getxoztarra Anjel Figueroa fue hallado muerto en su domicilio de Algorta. Figueroa sufría una enfermedad grave e incurable y salió de la cárcel de Langraiz en 2008, en régimen de prisión atenuada, para continuar cumpliendo la condena en su domicilio.
Enviado por Gato